viernes, agosto 07, 2009

Alumno sobresaliente

Para ganar una apuesta, la entrenadora de perros estadounidense Lyssa Rosenberg ha enseñado al suyo a leer. Las “clases” han durado seis meses, y ahora el “alumno” Willow realiza las acciones que su dueña le muestra escritas en una cartulina. Por ejemplo, si el cartoncito dice “bang”, el perro se hace el muerto; si la palabra escrita es “sit”, se sienta sobre sus patas traseras. Lyssa asegura que Willow tiene una increíble capacidad de comprensión y que ya reconoce más de 250 palabras. “Y no lee solamente mi caligrafía”, añade, “si imprimo las tarjetas en la PC reacciona igual”.
Feliz con los resultados obtenidos, Lyssa ya ha empezado a aplicar su método con otros perros. Y muy pronto ella y Willow se irán a pasar unos días a México, vacaciones que pagará el amigo de Lyssa que apostó que nunca un perro podría aprender a leer.