domingo, abril 13, 2008

Adicta al cigarrillo


Li Yun, habitante de la provincia china Jilin, es un fumador habitual que parece compartir esta adicción con su tortuga. En efecto, la mascota de Li Yun se acostumbró a fumar cuando empezó a recoger las colillas humeantes de su dueño. “Cada vez que fumo saca la cabeza del agua y me mira”, explica éste. “Si no la dejo fumar”, prosigue, “se pone a nadar en círculo como una loca y araña las paredes de su terrario, y no para hasta que le doy un cigarrillo. En cuatro minutos, el cigarrillo desaparece”.
Una sociedad local de protección de los animales critica duramente a Li por el daño que sin duda le está haciendo al animal.