miércoles, mayo 21, 2008

Éstos son mis datos


A principios de este mes, la policía japonesa encontró un loro perdido en un jardín de la localidad de Chiba (suburbio de Tokio) y lo confió a una clínica veterinaria de la zona. El animalito, un loro gris del Gabón, pasó los primeros diez días cantando sin cesar canciones infantiles, pero al cabo de ese tiempo empezó a repetir una y otra vez un nombre y una dirección, hasta que las autoridades de la clínica informaron a la comisaría. La historia tuvo un final feliz, pues los agentes verificaron que los datos que proporcionaba el ave correspondían a su dueño y a la casa familiar, donde fue devuelto sin mayores dilaciones.
Una prueba más de que el loro gris del Gabón es uno de los animales más inteligentes que existen.