jueves, mayo 29, 2008

Traje a medida


Pierre es un pingüino africano de 25 años que por haber perdido gran cantidad de sus plumas estaba limitado a mirar desde el borde como sus compañeros chapoteaban en la piscina de la Academia de Ciencias de California en San Francisco (EE.UU.).
Al contrario de los mamíferos marinos, que disponen de una capa de grasa que los protege del frío, los pingüinos se mantienen calientes en el agua gracias a sus plumas.
“Tenía frío y temblaba”, explicó la bióloga Pam Schaller. El pobre pingüino desplumado ya había dejado definitivamente de zambullirse en la piscina cuando Pam Schaller, inspirada en los surfistas que practican en las heladas aguas del Pacífico, tuvo la idea de fabricarle un traje térmico y le planteó el tema a la empresa de buceo Oceanic Worldwide, que aceptó el desafío de cofeccionarlo.
“Nos entusiasmó la propuesta”, declaró Teo Tertel, un especialista en marketing. “Sabemos que la mayoría de estos pingüinos no viven más de 20 años, y nuestro amiguito Pierre ya tiene 25. Estábamos dispuestos a todo para ayudarle”, añadió.
El producto final fue una especie de chaqueta que cubre el torso del animal, con dos agujeros para dejar pasar las aletas y fijada en la espalda con una cinta de velcro.
Desde que estrenó su nuevo traje de submarinista, Pierre recobró su entusiasmo por la natación. Hoy tiene plumas nuevas, ha ganado peso y, según Pam Schaller, también ha recuperado su papel de macho dominante: corteja a una hembra a la que dobla la edad y, a pesar de su nuevo aspecto, sus 19 compañeros se relacionan con él sin el menor rechazo.