jueves, junio 12, 2008

El sueño eterno


El cementerio para animales más antiguo que se conoce en el mundo -y también el más importante hasta hoy- fue creado en 1896 por un acreditado veterinario de Nueva York, el doctor Samuel Johnson, quien ofreció su vergel de Hartsdale (a las afueras de la gran ciudad), para enterrar el cuerpo del perrito de una amiga suya.
Con el paso del tiempo, este cementerio ha terminado rodeado por el desarrollo urbano y hoy forma parte del famoso Bronx de Nueva York. Resulta impresionante franquear las rejas originales de hierro forjado y pasear entre las tumbas de unos 70.000 animales de todo tipo, como perros, gatos, leones, caballos, conejos, pájaros…
No sólo famosos como Mariah Carey, Diana Ross o Kate Smith, por citar algunos nombres de personas conocidas, han enterrado a sus mascotas en este cementerio; mención aparte merece The War Dog Memorial, el exclusivo sector, lleno de flores y monumentos funerarios, donde 7000 perros, muertos entre 1914 y 1917, durante la Primera Guerra mundial, y considerados héroes, duermen el, por muchos, llamado sueño eterno.
Se estima que en los Estados Unidos hay entre 600 y 1000 cementerios para animales, pero el de Hartsdale es, sin discusión posible, el más imponente.