lunes, agosto 18, 2008

Tigre vergonzoso


Funcionarios del Erie Zoo (Pennsylvania, EE.UU.) declararon que uno de sus nuevos tigres siberianos es demasiado tímido para dejarse ver en el recién inaugurado recinto de exhibición. Nikki, un macho de Amur de cinco años y 170 kg, se niega a salir de su cubil y pasar al sector diseñado para la exposición de los grandes gatos, un lugar preparado especialmente para que el público, separado de ellos por un vidrio de 2,5 cm tan diáfano que parece invisible, los observe de cerca y sin riesgo. Todos los detalles han sido pensados cuidadosamente, y hay árboles, matorrales, hierbas altas e, incluso, una cascada de agua fresca. La iniciativa le ha costado al zoo U$S 500.000. Pero a Nikki le da vergüenza que lo miren.
“A veces asoma la cabeza, pero eso es todo”, señaló Scott Mitchell, director ejecutivo del parque.
La que sí pasea regularmente por el nuevo recinto es Anna, una hembra de 10 años que pesa 135 kg y cautiva a sus admiradores con los movimientos que les dirige con su enorme zarpa.
Cuando Anna está allí, la puerta del cubil de Nikki permanece cerrada; todavía no se conocen y los cuidadores creen que el rastro oloroso que deja ella durante sus visitas lo incitará a explorar el lugar cuando esté solo. Y una vez se acostumbre, los pondrán juntos, pues no pierden la esperanza de que se hagan “novios” y contribuyan al mantenimiento de su especie, tan críticamente amenazada de extinción.