domingo, agosto 03, 2008

Compañeros de ruta

El 1º de agosto, Hadrien, de 17 años, salió de su pueblo de Valanjou (Maine-et-Loire, Francia) con su vaca Camomille (manzanilla, en español), una charolaise de 18 meses, para recorrer a pie casi 1200 km, periplo de cuatro meses destinado a estudiar las plantas del borde de los caminos.
El pasado septiembre, el joven eligió a su compañera de ruta entre las otras vacas de sus padres, agricultores orgánicos en Anjou, y desde entonces la estuvo entrenando. “Más que nada, hago que entre en cofianza y le enseño que el Hombre es bueno”, explicó, “y he tenido que acostumbrarla a andar con un cabestro y a que lleve las provisiones sobre su lomo”.
Tiene planeado no caminar más de 20 km diarios y parar al menos un día por semana. “Lo bueno de este viaje es que somos dos”, añadió Hadrien, que está convencido de que la presencia de la vaca facilitará el trato con la gente. Piensa detenerse en casa de los agricultores orgánicos que sus padres conocen o que él contactó vía Internet, pero señaló que prefiere la aventura , por lo que dormirá sobre todo en su tienda de campaña o en las granjas que vaya encontrando.
Al flamante bachiller, que se ha tomado un año para reflexionar sobre su futuro y busca “otras formas de vida”, le interesan mucho los antiguos oficios, y piensa visitar a distintos artesanos “para descubrir, ver otras cosas y, tal vez, adoptar un oficio”, si eso es lo que le gusta.
Ha previsto quedarse algunos días en casa de un herrero, en el castillo de Clos-Lucé, en Amboise, y también en la de un panadero orgánico en Dénézé-sous-Doué. Asimismo, será alojado en Villeneuve-sur-Lot por un filósofo “que ha elegido vivir al margen de la sociedad”. Como él, Hadrien se alimentará de plantas, las que vaya recogiendo en el camino. “Hace tres años que las como, así que empiezo a conocerlas bastante bien”, aseguró. Y contó que su vaca se llama Camomille en honor a Chemillé, la ciudad más cercana a su domicilio y “capital francesa de las plantas medicinales”.
Hadrien, que obtuvo dos becas para concretar su viaje, realizará “un informe con los nombres autóctonos de las plantas y lo que nos enseñan sobre sus virtudes y utilidades”.