lunes, septiembre 03, 2007

...Y no nos dejes caer en la tentación


Para poder controlarse frente a una tentación, los chimpancés recurren a un método clásico, bien conocido por los humanos: entretenerse con algo, intentar pensar en otra cosa. En efecto, es sabido que para no comer una enésima tableta de chocolate o encender un cigarrillo, la distracción es una buena táctica. Y los chimpancés también lo saben, como ha demostrado un experimento realizado por dos jóvenes investigadores norteamericanos de la Georgia State University. Cuando los primates estudiados descubrieron que si esperaban un tiempo obtendrían más bombones que si se tiraban encima en cuanto los veían, se buscaron una distracción para ocupar ese tiempo y resistir la tentación de comérselos en seguida. Michael Beran y Theodore Evans exponen en Biology Letters que introdujeron un distribuidor de golosinas en la jaula de cuatro chimpancés adultos y les mostraron cómo la máquina liberaba un bombón cada 30 segundos y cómo se detenía el suministro si la tapa del recipiente era levantada, por lo que, a mayor espera, mayor cantidad de golosinas para degustar. Al principio, los chimpancés resistían seis minutos antes de apoderarse de los bombones. Pero si tenían con que distraerse –un cepillo de dientes, revistas, etc.–, aguantaban más tiempo,un promedio de nueve minutos. Beran y Evans vieron también que si los monos tenían con qué jugar pero no podían acceder al distribuidor, utilizaban los juguetes menos tiempo que si los dulces estaban a su alcance, de lo que dedujeron que los chimpancés se entretenían conscientemente para controlarse y resistir la tentación.
No menos interesante fue observar que de los cuatro chimpancés del experimento, los dos mayores llegaron a aguantar 18 minutos antes de comerse las golosinas, mientras que los dos más jovencitos a veces no superaron los 30 segundos. Si estos resultados se relacionan con los obtenidos en estudios similares realizados con niños, que muestran que éstos ceden rápidamente a sus deseos, se puede deducir que el autocontrol se adquiere con la edad.