sábado, octubre 06, 2007

Feliz día


Hoy se celebra el Día Mundial de las Aves, con múltiples eventos que Bird Life International organiza en muchos países para dar a conocer el mundo de estos animales (cómo y dónde viven, cuáles son las causas de que mueran prematuramente), con el objetivo de que todos tomemos conciencia de la necesidad de implementar distintas medidas necesarias para su supervivencia. Concretamente en España, se desarrollarán este fin de semana más de 300 actividades bajo el lema Aves y Clima, elegido este año por considerar que el cambio climático es el problema ambiental más grave hoy día. También se reclama en ese país la regulación (o eliminación) de una práctica conocida como caza en barraca. Esta técnica, que se remonta al año 1600 y se practica sobre todo en Cataluña, Aragón y Baleares, consiste en la utilización de unas pequeñas construcciones de caña y arbusto cuyos techos los "cazadores" untan con visco, un pegamento en el que los pájaros quedan atrapados y sin posibilidad de escaparse. Las presas más codiciadas son tordos o zorzales, pero, claro, cae cualquiera que pase por allí. Los responsables de SEO/BirdLife (Sociedad Española de Ornitología) aseguran que de los miles de aves que se encuentran de paso por España en octubre y noviembre, un 30% de especies protegidas termina en esa trampa. Según la organización, "este método cruel está específicamente prohibido por las leyes europeas porque además es masivo, no es selectivo y es imposible controlar adecuadamente".
Y ya que éste es el día de los pájaros (y aunque en este blog detestamos el concepto de "día de... del perro, de la secretaria, de la mujer, del estudiante, del maestro, del niño, etc.), felicitamos desde aquí a los cada vez menos numerosos alimoches, poco conocidos y también llamados guirres o buitres egipcios (Neophron percnopterus), aves migratorias y de costumbres solitarias que habitan en la Península Ibérica, África y el suroeste de Asia. Este buitre, como los otros, se alimenta de carroña, pero es siempre el último en acudir al festín y come los restos de los restos. Completa su dieta con huevos, que levanta con el pico y rompe contra el suelo, insectos, pequeños animales y todo tipo de desechos orgánicos. El uso intensivo de los pesticidas está provocando que en lugar de dos o tres huevos ponga sólo uno, por lo que su especie ha entrado en declive y está considerada en peligro.