domingo, marzo 30, 2008

Oremos todos juntos


Conan es un chihuahua de un año y medio muy particular: aunque nadie le ha enseñado, imita a su dueño, el sacerdote budista Joei Yoshikuni, cuando lo acompaña al templo zen Shuri Kannondo de Naha (Okinawa, Japón) y reza. Todos los días, Conan se sienta sobre sus patas traseras, junta sus “manos” ante el altar y repite los gestos que hace Joei Yoshikuni durante sus oraciones. Según dice éste, el perrito cumple con la rutina religiosa mañana y tarde y aprende con mucha facilidad. “Creo que me ve hacer esto todo el tiempo y se le ha ocurrido hacerlo él también”, explica. Y añade que se ha corrido la voz y el templo se ha hecho famoso y recibe muchos más visitantes. Cuenta asimismo que ahora está intentando que Conan aprenda a meditar.