jueves, diciembre 13, 2007

Dejemos en paz a Nemo



El pez payaso es un hermoso pececillo marino que vive en los arrecifes coralinos del Pacífico, sobre todo, en la zona que se extiende de Indonesia a Australia y a la Micronesia. Es fácilmente reconocible gracias a sus brillantes colores, que van del amarillo al rojo, pasando por el naranja, y a sus tiras blancas bordeadas de negro. Se alimenta de gambas y mejillones y vive, solo o con un compañero de su especie, entre los picantes tentáculos de una anémona, que no lo lastiman porque secreta una sustancia que lo protege de sus células urticantes. A su vez, el pez payaso enfrenta y repele a los atacantes de “su” anémona, especialmente a los peces mariposa, muy aficionados a sus tentáculos, y la libera de unas algas nocivas que se posan sobre ella.
Puede vivir en un acuario siempre y cuando se le proporcione una anémona y otro pez payaso como compañero. Pero puede haber problemas, porque en el mar elige a su anémona según criterios desconocidos por el hombre.
Desgraciadamente para él, es un animalito confianzudo y curioso y se acerca sin miedo a los submarinistas, por lo que es capturado sin dificultad.
La película Buscando a Nemo ha popularizado al pez payaso más allá de lo deseable; mucha gente ha querido tener uno en su casa y la demanda ha sido tan grande que hoy esta especie está al borde de la extinción.
El problema es muy grave, pues la población de anémonas sufre la falta de su inquilino, así como los corales, que padecen las consecuencias del exceso de cianuro de sodio que se emplea para la pesca intensiva del pez payaso y otras especies tropicales.
Terry Hughes, director del Centro para el Estudio del Arrecife del Consejo Australiano de Investigación, advirtió sobre la gravedad de la situación, pues los estudios realizados por su equipo indican que 44% de los arrecifes de coral ya han sido destruidos o están a punto de desaparecer.
Diferentes organizaciones de defensa de los animales siguen implementando campañas para que la gente tome conciencia de la realidad y “dejen de buscar a Nemo”.