miércoles, diciembre 19, 2007

Natalidad en baja


La población de leones marinos de Steller, especie considerada como amenazada desde 1997, ha dejado de aumentar en las costas del sudoeste de Alaska (EE.UU.). Mientras en otras zonas más orientales de Alaska y en California se incrementa entre 3% y 4% anual, el último censo aéreo realizado sobre la costa occidental y las islas Aleutianas muestra que la población de este mamífero marino se ha estancado,
declaró Doug DeMaster, director del Centro científico de pesca de Alaska, dependiente de la agencia federal NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration).
Los anteriores censos de población de los también llamados otarios, que se realizan desde los años 70, indicaban en esa zona un crecimiento anual 3%. Pero el recuento hecho en verano de 2007, aunque incompleto a causa de problemas mecánicos y meteorológicos que impidieron que el avión llegara a algunos sectores, arroja un resultado similar al de 2004. El avión, equipado con cámaras fotográficas en su “vientre”, sobrevoló 260 lugares desde Prince William Sound hasta la isla Attu, la más occidental de las Aleutianas, entre el 9 de junio y el 9 de julio, cuando la mayor cantidad de leones marinos se encuentran en las costas para la reproducción y los nacimientos.
Mientras que en los años 60 se contabilizaban entre 200.000 y 250.000 otarios en las costas occidentales de Alaska, hoy no hay más de 50.000.
No se sabe bien el porqué de este declive. La disminución de los nacimientos, evidente desde fines de los años 70, quizá fue debida a ciertas enfermedades o a la polución, pero según declaraciones de Lowell Fritz, uno de los científicos del Programa sobre el ecosistema de Alaska, no hay muchos datos al respecto.
Otra hipótesis que se mantuvo mucho tiempo, la suposición de un alto índice de mortalidad de leones marinos jóvenes atacados por orcas, empieza a ser desestimada, visto que la tasa de supervivencia ha aumentado mucho desde el año 2000.
Lowell Fritz cree que el bajo índice de nacimientos se explicaría más bien por la creciente escasez de recursos naturales, tal vez provocada por la pesca industrial y el cambio climático.