viernes, febrero 22, 2008

Alarma con bigotes


Tal vez no sea muy conocido que gracias a que detectaban las ondas de alta frecuencia emitidas por los aviones, los gatos ingleses contribuyeron en gran medida a salvar a sus dueños de los catastróficos efectos de los bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial.
Parece ser que cuando los aviones enemigos llegaban a una población, ningún sistema de alarma advertía con tiempo suficiente a sus habitantes, que tenían que correr a refugiarse en el último minuto y no siempre conseguían llegar. Muchos de los que tenían gatos observaron que cuando sus animalitos se ponían muy nerviosos sin motivo aparente, al rato sonaba la alarma de bombardeo, y se dieron cuenta de que el oído gatuno estaba mucho más desarrollado que el humano. Así, el comportamiento extraño de los mininos se convirtió en la mejor señal de alarma para los civiles, que terminaron guiándose por ellos para resguardarse de las bombas antes de que cayeran.