domingo, febrero 10, 2008

Sociedad ilimitada




Un reciente estudio dirigido por el científico norteamericano Todd Palmer y publicado el pasado mes de enero en la revista Science demuestra que elefantes, jirafas y otros grandes mamíferos de las sabanas africanas son un factor indispensable para la mutua protección de acacias y hormigas. En esta interacción entre flora y fauna, elemento clave del ecosistema tropical, el árbol proporciona el néctar que alimenta a las hormigas y las espinas huecas que las cobijan, y las colonias de hormigas protegen a la planta de los ataques de los insectos hervíboros.
"Hasta ahora se creía que la estabilidad de este mutualismo dependía únicamente de las interacciones entre las plantas y la comunidad de insectos asociada", explica Bertrand Schatz, investigador del Centro de Ecología Funcional y Evolutiva (CNRS, universidades de Montpellier, Cirad y SupAgro).
Durante 10 años, Todd Palmer y sus colegas alejaron a los grandes mamíferos, amantes de las hojas de estas acacias, de los árboles de su terreno de experimentación en Kenia y pudieron comprobar por primera vez el impacto de terceras especies en una relación planta-hormigas.
En efecto, en ausencia de elefantes y jirafas que coman sus hojas, las acacias reducen considerablemente la producción de néctar y de espinas, y como respuesta, las diferentes especies de hormigas cambian su comportamiento hacia el árbol que las alberga. Algunas colonias lo abandonan, otras disminuyen su tamaño a la mitad, y su lugar es ocupado entonces por algunas especies rivales que no dependen de recompensas vegetales o que cortan sus ramas. Las acacias también se resienten por estos cambios en su sociedad con las hormigas, pues, privadas de su protección, sufren en sus raíces los ataques de larvas de coleópteros, que las debilitan y afectan su supervivencia.
El estudio demuestra que los grandes hervíboros contribuyen al equilibrio de la biodiversidad que los rodea. Según Bertrand Schatz, "este resultado es bastante preocupante para los ecosistemas tropicales, ya que la extinción progresiva de los grandes mamíferos podría tener efectos en cascada imprevistos".