sábado, febrero 02, 2008

El sengi de cara gris


Galen Rathburn, de la Academia de Ciencias de California (EE.UU.), y su colega italiano Francesco Rovero, del Museo de Historia Natural de Trento, acaban de anunciar en el Journal of Zoology publicado el pasado jueves en Londres el descubrimiento en Tanzania de una rara musaraña-elefante, hasta ahora totalmente desconocida. Del tamaño de un conejo pequeño y de unos 700 gramos de peso, este nuevo mamífero, asombrosamente grande para la familia de insectívoros a la que pertenece, ha sido bautizado como Rhynchocyon udzungwensis (sengi de cara gris para los íntimos) y, según notifican los dos investigadores, se trata de la primera gran especie de musaraña-elefante descrita desde hace 126 años.
La existencia del sengi fue constatada en 2005 gracias a las imágenes tomadas por una cámara oculta instalada por Francesco Rovero en la selva Ndundulu. En marzo de 2006, fue el turno de Galen Rathburn de volver al lugar, donde conseguió observar a unos cuarenta sengi y capturar a cuatro de ellos.
Las musarañas-elefante son llamadas así debido a su larguísimo hocico, aunque recientes análisis moleculares han revelado que ése no es su único vínculo con los paquidermos, ya que forman parte de los afroterios, aparecidos en África hace más de 100 millones de años y cuyos descendientes actuales son, entre otros, los elefantes.
El Rhynchocyon udzungwensis ha sido descubierto en una región que promete otras sorpresas, pues gracias a sus extraordinarias riquezas naturales, los montes Udzungwa, proclamados Parque Nacional en 1990, ya son conocidos como como las islas Galápagos de África.