miércoles, febrero 13, 2008

Morir por el marfil


En Bamako (Mali), 17 países africanos integrantes del área habitacional de los elefantes han decidido coordinar sus esfuerzos para protegerlos. Esta Declaración de Bamako ratifica las resoluciones tomadas en junio pasado durante la 14ª conferencia de la CITES (Convención sobre el comercio internacional de las especies de fauna y flora amenazadas de extinción)."No solamente adoptamos una actitud común contra la matanza de nuestros elefantes hoy amenazados", se congratuló Patrick Omondi, responsable del Kenya Wildlife Service, " sino que también discutimos sobre la importancia de una política fuerte para la conservación del elefante y las estrategias a aplicar, esenciales para el mantenimiento de las poblaciones de elefantes y, en consecuencia, para promocionar el turismo". A pesar de las medidas de protección que se han ido tomando a lo largo del tiempo, la población de elefantes sigue menguando. En los años 70 había en África alrededor de 1,6 millones. Según el informe realizado por la IUCN (The World Conservation Union) en 2007, actualmente se contabilizan entre 470.000 y 690.000. La causa primera de la desaparición de los elefantes es la caza furtiva, motivada esencialmente por el comercio de marfil. Se estima que cada año se matan
20.000 paquidermos, y si bien la conferencia de la CITES prohibió este negocio durante los próximos nueve años, en realidad resulta muy difícil erradicarlo. La mayor parte de la producción va a los países asiáticos y el resto, a todo el mundo. Por su parte, la IFAW (International Fund for Animal Welfare) ha colgado una petición online para pedir la prohibición del comercio de marfil durante 20 años.