viernes, enero 04, 2008

Devuélvanme a mi perro


Las vacaciones navideñas han sido tristes para Kim Velevis y su marido: Scooter, su adorado perrito faldero de siete meses, se escapó en Nochebuena del patio trasero de su casa en Dallas (EE.UU.). Pero lo peor llegó con el nuevo año, cuando el miércoles recibieron una carta de una mujer desconocida que les explicaba que había encontrado al animal, y le había parecido tan amistoso y simpático que se lo había llevado a su hija como regalo de Navidad. Para compensarles por su pérdida incluía un billete de U$S 20. “El cachorrito se llama de otra manera ahora, pero tiene un montón de comida y juguetes. Mi hija lo adora. Duerme con ella todas las noches”, dice en la carta.
Kim Velevis, de 28 años y embarazada de cinco meses de su primer hijo, reconoce sentir compasión por esta mujer que se autodescribe como alcohólica y sin dinero. Pero quiere recuperar a su perro.
“Sabemos que lo primero que Scotty habrá hecho es acercarse a alguien. Ha debido de andar vagabundeando con esta señora enferma quien, esperando arreglar su propia vida, ha arruinado las nuestras”, se queja.
Scooter podría encontrarse cerca. En su carta, con matasellos de Tulsa (Oklahoma, EE.UU.), la mujer cuenta que encontró al perrito cuando iba a visitar a su hija en Dallas, donde vive con su padre, y que descubrió una dirección en el collar del chucho. “Perdí la custodia por mis problemas con el alcohol, y también perdí todo lo demás”, escribe. “Hace seis meses que me mantengo sobria y estoy intentando enderezarme, pero lo he perdido todo. Mi hijita deseaba mucho un cachorrito como el de ustedes”. La mujer dice que no puede pedir que la perdonen, “pero de verdad quiero que sepan que está con alguien que lo quiere y lo cuida”.
Kim y su esposo manifiestan que no piensan denunciar a la mujer y que les encantaría comprarle otro perro a su hijita a cambio de Scooter.