viernes, enero 18, 2008

Sonares versus ballenas



George W. Bush ha eximido a la Marina del cumplimiento de una ley medioambiental que protege a las ballenas y otros cetáceos de los efectos del uso de ciertos sonares frente a las costas de California (EE.UU.), anunció la Casa Blanca el pasado miércoles.
Los ejercicios de entrenamiento de la Marina, incluido el empleo de sonares, “son de un interés primordial para los Estados Unidos (…) y su seguridad nacional”, subraya el presidente americano en una nota dirigida al Pentágono.
Esta medida permite ignorar un dictamen de la justicia del 3 de enero, que establece que el uso de sonares de media frecuencia es contrario a una ley federal, y ordena a la Marina que no los utilice a menos de 22 km de la costa y que los desconecte cuando localice ballenas y/o delfines en un radio de 2 km.
Según manifiestan las asociaciones protectoras de estos mamíferos marinos, la desorientación que sufren causada por los sonares de media frecuencia tiene consecuencias nefastas.
La decisión presidencial ha provocado encendidas críticas por parte de los grupos protectores de la naturaleza. “Esto es absolutamnete injustificado”, expone en un comunicado Sara Wan, quien dirige la comisión para la protección de las zonas costeras en California (California Coastal Commissioner). “Tanto la justicia como la comisión estiman que la Marina puede cumplir sus misiones y proteger a las ballenas al mismo tiempo. Esto constituye un desaire para los californianos y para los protectores de los océanos”, añade.
Por su parte, Joel Reynolds, director del Natural Resources Defense Council, ya ha expresado su firme intenciónde apelar la dispensa concedida por George W. Bush.