sábado, enero 05, 2008

Lluvia de iguanas



La inusual caída de la temperatura sufrida esta semana en Miami (Florida, EE.UU.) provocó un fenómeno sorprendente en los parques que bordean la ciudad: una lluvia de iguanas que caían de los árboles, sobre cuyas ramas, paralizadas por el frío, habían quedado catalépticas.
En los parques Bill Baggs y Crandon de Key Biscaine, al sur de Miami, los transeúntes vieron, boquiabiertos, a las iguanas aplastarse contra el suelo, como si estuvieran muertas. Pero no lo estaban. Los agentes municipales las recogían y las ponían bajo el sol para que se calentaran y revivieran.
La iguana tropical es un reptil de sangre fría que necesita una temperatura superior a 23 ºC, y se siente mucho más a gusto cuando el termómetro alcanza los 35 ºC. Pero el miércoles y el jueves, el mercurio descendió a 4 o 5 ºC en algunas zonas de Florida.
“Con temperaturas inferiores a 15 ºC, las iguanas empiezan a tener problemas para moverse; pero si bajan a 5 ºC, se quedan totalmente paralizadas”, explicó Perran Ross, experto del departamento de Vida Silvestre de la universidad de Florida.
Por eso, cuando hace mucho frío, su cuerpo entra en reposo y únicamente su corazón sigue latiendo. Es cuando se caen de los árboles en los que se habían refugiado.
“Algunas no consiguen superar el shock y mueren. Otras logran calentar su cuerpo bajo el sol”, señaló P. Ross.
Las iguanas tropicales no son originarias del sur de Florida, pero fueron introducidas desde México, América central y América latina.