martes, enero 15, 2008

Un empleado muy especial


Un aeropuerto italiano ha pagado £ 7500 por el alquiler de un águila que ayude a mantener las pistas libres de animales salvajes. Las autoridades de Bari tomaron esta decisión tras el número creciente de irrupciones de zorros, que obligan a suspender despegues y aterrizajes de aviones.
Los zorros cazan en los campos del aeropuerto al alba y al anochecer, cuando consiguen mayor cantidad de ratones y conejos. Ahora, los operadores esperan que Cheyenne, un àguila real de seis meses criada en Alemania, los mantendrá fuera del área de las pistas, sobre todo cuando dentro de pocos meses nazcan las nuevas camadas.
Bari atiende anualmente a casi dos millones de pasajeros, por lo que el cierre de pistas ocasiona importantes pérdidas económicas.
En los EE.UU. han utilizado ultrasonidos, veneno y trampas para resolver el problema, pero parece ser que ésta es la primera vez que un aeropuerto recurre a un ave rapaz como solución.
Cheyenne tiene casi dos metros de envergadura y puede levantar 18 kg, el triple de su peso. Su amaestramiento está a punto de finalizar y dentro de unos días realizará su primer vuelo de prueba.