viernes, junio 15, 2007

El primer zoo

Con sus asombrosos elementos arquitectónicos (que datan en su mayoría de los siglos XVIII y XIX), La Ménagerie du Jardin des Plantes de Paris es el zoológico más antiguo del mundo que mantiene su aspecto original. En el corazón de París, un millar de animales de todo tipo conviven en un espacio natural de algo más de 5 hectáreas. Creado en 1794 con el objetivo de preservar la fauna que hasta entonces pertenecía a la realeza y la aristocracia, la Ménagerie se convirtió en uno de los símbolos de la Revolución Francesa, pues brindó a los ciudadanos la posibilidad de ver de cerca por primera vez fieras salvajes y animales exóticos, privilegio exclusivo del rey y sus nobles.
La “monería”, la casa de los reptiles, el recinto de los lobos, el vivero y el valle de las rapaces acogen a 270 mamíferos, 330 aves, 200 reptiles, 200 anfibios y 1200 invertebrados. Entre cuidadores, veterinarios y etólogos, 60 personas se relevan las 24 horas del día para cuidar de este pequeño universo, dedicado a estudios de conducta y a la reproducción de especies en peligro, en un marco de colaboraciones internacionales. La Ménagerie participa en numerosos programas de cría de animales ya desaparecidos de su habitat, como es el caso de los caballitos de Przewalski (Takhi, caballo salvaje de Mongolia), que hace tiempo no existen en estado salvaje. Los habitantes de este zoo resultan unas veces populares, otras, poco conocidos y a menudo, sorprendentes. El takin (cabra-antílope himalayo) de Sichuan, la vicuña o el yagua Yvygui (zorro vinagre, perro venadero), entre tantos otros, nos invitan a un viaje lejano, al corazón de la variedad animal.