sábado, junio 30, 2007

La letra con perros entra (no con sangre)


Desde 1999, la empresa norteamericana Intermountain Therapy Animals se dedica a mejorar la calidad de vida mediante el contacto hombre-animal. Su programa R.E.A.D. (Reading Education Assistance Dogs) desarrolla en los niños -sobre todo en aquéllos que experimentan dificultades- las capacidades de leer y comunicarse mediante un método muy original: leerle a un perro. Claro que no se trata de un perro cualquiera, sino de animales especialmente preparados para trabajar en este programa, que acuden con su entrenador a escuelas y bibliotecas y se desempeñan como compañeros de lectura para niños. La implementación del sistema es extremadamente sencilla: el niño acude voluntariamente a citas semanales en las que, sentado en el suelo, le lee el libro que quiera a "su" perro (siempre el mismo, acompañado por su entrenador), que se sienta enfrente o junto a él, y que está adiestrado para manifestar la mayor atención e involucrarse en el proceso, por ejemplo, girando las páginas del libro. El terapeuta-entrenador interviene sólo para trabajar ciertos aspectos que ayudan al proceso de aprendizaje, como la comprensión del significado de determinada palabra. Si quiere profundizar sobre alguna, le dice al niño que cree que el perro no sabe qué quiere decir esa palabra y que tal vez él pueda enseñárselo. El can da muestras de comprender la explicación que le da el niño y parece contento por ello, pues mueve la cola o le lame la mano, por ejemplo. Cuando la lectura del libro llega a su fin, el perro deja su "autógrafo" (la huella tintada de su pata) en la última página.
Resulta una experiencia muy gratificante para un niño que se siente poco valorado y ansioso a causa de su retraso en el aprendizaje escolar (es inevitable: si uno no lee bien o no entiende lo que lee, no puede seguir el ritmo de la clase y va quedando atrás, con todos los sentimientos negativos que eso comporta), y genera el aumento de la capacidad de atención, autoestima y seguridad en sí mismo.
Actualmente, cada vez más equipos R.E.A.D (varios centenares) implementan el programa en EE.UU. y Canadá, con resultados demostrados altamente positivos.